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domingo, 15 de enero de 2017

Mauro, yo soy tu madre

Hola amigos:
Hoy os traigo una de esas novelas que no debéis dejar pasar. Una lectura divertida, fresca y alucinante. Mauro, yo soy tu madre es la continuación de la novela Adoro a Mauro, de Yolanda Quiralte.
Os voy a dejar la sinopsis.
¿Puede un accidente casero cambiarle al vida a un ser maduro, cabal y emancipado? Puede. Y es que la vida de Mauro Álvarez Toledo no es la misma desde que se partió el escroto y los codornicios en la bañera por culpara del gel de coco Paraíso Tropical.
Llega el personaje más gamberro de la literatura romántica y no lo hace solo: su madre, la Pichóloga, Chucky, los cafres de sus amigos, Madame Purri Parra, Juan Claudio, el Rey y, por supuesto Chuso le acompañan en una desternillante novlea con la que no podrás dejar de sentir.

Bien, tras esta sinopsis os voy a contar un secreto que ni la misma autora sabe y que va a conocer cuando lea este post. Leí Adoro a Mauro en un momento en que en mi vida no había ni luz, ni risas, ni alegría ni nada que se le pareciera. Me lo recomendó mi pío pío, Mi amiga Felia Sala, que ya lo había leído y me dijo, toma, necesitas esto. Verás como se te pasa todo. Y dio de pleno. Adoro a Mauro consiguió que riera, que me partiera la caja como se suele decir, que me olvidara de todo y que cogiera fuerzas. Es una de esas novelas que es imposible leer y de la cual ya hice una reseña en este mismo blogg.
Bien, tras establecer una amistad con Yolanda Quiralte a través de las redes sociales, por fin la pude conocer en Junio. Nos abrazamos, achuchamos, y nos reímos juntas. Yolanda es de esas personas que no tiene pelos en la lengua, ese tipo de personas con la que es imposible no reírse y sobre todo, una magnífica y maravillosa persona. Así que en Junio, en la I Feria Nacional de Novela Romántica de Benicássim, compré a Mauro, yo soy tu madre y me lo traje firmadito y dedicado a mi casa. Pero en Octubre de este año, mi vida volvió a ser una mierda, así sin tapujos. alguien muy querido murió, y necesitaba algo que me quitara el dolor, que me secara las lágrimas y que borrara el sufrimiento. Me fui a mi biblioteca y allí, esperándome, estaba el gamberro de Mauro. No lo pensé. Cogí el libro y empecé a leer. Y sí, como en la vez anterior, Mauro borró de un plumazo el dolor, el sufrimiento y sustituyó la lágrimas de pena por lágrimas de risa.
Mauro es el protagonista más disparatado, alocado y adorable que ha pasado por mis manos. Él, junto a todos los demás personajes del libro, consiguen crear una atmósfera divertida, apasionada, tierna, gamberra y de lo más dicharachera. Sin lugar a dudas, Yolanda consiguió que todos y cada uno de los personajes de Adoro a Mauro, no perdieran ni una pizca de su esencia en el segundo libro. Llegué a adorar más a Chuso, que es, junto a Mauro, uno de los personajes más entrañables de esta novela. A la madre de Mauro la hubiera estrangulado en un par de ocasiones, pero no pude, porque en el fondo, Mauro no sería quién es sin su "santa madre".
No voy a destripar nada del libro, porque mi única recomendación es que lo leáis en cuanto podáis.
Yolanda, cariño, sabes que te adoro, que te tengo un cariño especial, pero ahora ya sabes que en dos de los peores momentos de tu vida, Mauro ha sido mi mejor medicina. Así que mi nota es de 11 sobre 10.
Bravo Yolanda. Como siempre, Chapó!!!!
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jueves, 19 de diciembre de 2013

Adoro a Mauro

¿Y quién no? Porque cuando empiezas a leer este libro acabas adorando a Mauro.
Como ya dije en su día, divertido, vibrante, disparatado, trepidante, alocado, adorable, sensual, amoroso, sexual y desternillante. TODO ESO ES ADORO A MAURO, un libro de Divalentis Editorial que conseguirá que llores de tanto reír, que te duela la tripa de tanto reír y que termines diciendo, "Yo También adoro a Mauro"
Así que ya sabéis, todavía estáis a tiempo de pedírselo a los Reyes Magos o de correr hasta una librería para que te lo traiga Papá Noel.
Si queréis comprarlo directamente a la editorial por un módico precio (12'50€) y unos gastos de envío de risa (1'5€) sólo tienes que pinchar aquí
Te aseguro que pensaras, ¿y yo por qué no leí antes este libro?!!!!
Os recuerdo la nota que le dí en su día: 15 sobre 10!!!
Y me reafirmo en ella!!!
Un beso, un abrazo y un mordisco!!

sábado, 27 de abril de 2013

Adoro a Mauro

¿Qué es lo que sucede cuando este libro cae en tus manos? Difícil de explicar, pero lo voy a intentar.
Recomendado por mucha gente, entre ellas alguna amigas, decido comenzar a leer este libro ayer viernes, a eso de las 19:30. Tras leer el primer párrafo me doy cuenta de que este libro no tiene desperdicio. Al pasar la primera página me doy cuenta que sonrío. Y sin saber cómo, acabo sentada en el sofá, retorciéndome de la risa, mientras mi marido me mira con cara de "¿Y a ésta qué le pasa ahora?" y mi hija de nueve años me pregunta "Mamá, ¿te has fumado un porro?". Comentario que por supuesto, agudiza mi ataque de "descojono descomunal"
Me toca coger un pañuelo y LIMPIARME LAS LÁGRIMAS. Estoy llorando de risa. Así que dejo el libro sobre la mesita del comedor y me dispongo a preparar la cena. Ligera, porque empieza a dolerme la barriga a causa del "ataque de risitis aguda".
"Mamá, ¿puedo jugar con la Wii?"
"Pregúntale a tu padre cariño, que la mamá no quiere ver la tele."
A lo que mi hija se va a preguntarle a su padre si la deja. El pobre, resignado, le dice que vale. Yo sigo en la cocina, recogiendo los restos de la cena, mientras mi marido friega los platos. Me comenta que quiere ir a ver tocar a unos amigos que tenemos mientras yo sigo recogiendo y recordando el momento bomba-microondas que he leído en el libro, cosa que provoca un nuevo ataque de "risitis", esta vez, no tan agudo.
"Cielo, ¿me estás escuchando?"
"No" Para qué mentir si se nota que paso olímpicamente de lo que me está diciendo.
"Te decía que no sé si llamar a éstos (referencia a los amigos que tocan música) e ir un rato a verlos"
"Me parece buena idea. Ves si te apetece. Con todo lo que hemos pasado (cosa que no voy a relatar porque no viene a cuento) te mereces desconectar un poco. Anda, llámalos y vete un rato."
"Es que no quiero dejarte sola." (El santo varón que tengo por marido lleva un mes pendiente de mí a causa de nuestro problema)
"No te preocupes, cariño. Yo voy a seguir leyendo." Puntualizo que adoro leer (no menos de dos libros al mes) y que mi marido no lee ni la sección de deportes del periódico.
"Entonces, ¿no te molesta?"
"No cielo. Anda, métete en la ducha y vete un rato" (que yo estoy deseando saber que pasa con la "tetona" y con Mauro)
Mientras mi marido se da una ducha, tras la pertinente llamada de rigor a los colegas, yo me siento de nuevo en el sofá y me pongo a leer. Resultado, segundo ataque de "risitis aguda" que provoca espasmos en mi estómago, cara de estupefacción en mi hija que mi mira cómo diciendo "mi madre está flipada" y que las lágrimas vuelvan a brotar de mis ojos.
Tras los besos de rigor, el te quiero que siempre me da, el ten cuidado (por si bebe y hay pasma) y el "cuida de mamá", mi marido se va a despejarse un rato. Lo necesita, igual que yo, pero mi despeje tiene otro nombre: ADORO A MAURO.
Once y veinte de la noche. Mi hija hace rato que se ha cansado de jugar a la consola y está viendo la tele en mi habitación. ¿Por qué? Porque toda digna ella a sus nueve años me ha dicho: "Mamá, me voy a tu cuarto a ver el Disney Chanel porque no me entero de nada con tus ataques de risa." Santa razón que tiene la niña. He usado tres pañuelos de papel para limpiarme las lágrimas.
Mi peque asoma por la puerta del salón. "Mamí, me acompañas a la cama".
¡BUF! ¡Qué pereza! Estoy leyendo un momento de esos "cumbres" en lo que sé que me va a dar otro ataque de "risitis aguda"
"¡MAMÁ!" Grita que reclama mi atención
"Vamos tesoro"
Resignada dejo el libro, colocando antes el marca páginas en su correspondiente lugar. Acuesto a mi hija, le doy dos besos, apago la luz y me dispongo a seguir leyendo. Efectivamente el enésimo "momento cumbre ha llegado" y me da otro ataque de "risitis aguda"
¡PUM! Mi hija se ha cabreado y ha cerrado de un portazo la puerta de su dormitorio. Voy a ver qué sucede.
"Cielo, ¿qué pasa?"
"Mamá, así no hay manera de dormir" Tiene el ceño fruncido y echa chispas por los ojos. "Descojono descomunal" el que me da al verla así, lo cual provoca que me fulmine con la mirada. Decido hacer las paces dándole un beso en la frente y cierro la puerta.
01:45h. Recostada en mi cama leo la última línea de ADORO A MAURO. Se me han acabado los pañuelos, así que toca secarse las lágrimas provocadas por el ataque de "risitis aguda" con las mangas del pijama. A todo esto, he tenido que ir tres veces la baño para no "mearme de la risa" y lo digo en el sentido más literal de la expresión. Y por cierto, tengo agujetas en la barriga de tanto reír.
Al fina Mauro ha conseguido dos cosas. Primero, que durante horas me olvide del "horribilis" mes que he pasado. Y a su chica, que por supuesto no voy a decir quién es.
Desternillante, ingenioso, dicharachero, divertido, original y brillante ADORO A MAURO, de Yolanda Quiralte, es un libro que no os puede faltar.
Porque estoy segura de que cuando empecéis, no podréis parar.
NOTA: 15 SOBRE 10
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